Revisión de E.P.I.

La obligación de realizar una revisión anual de los E.P.I. viene reflejada sobre todo en estos aspectos legislativos:

  • Directiva comunitaria 89/656/CEE
  • Real Decreto 773/1997
  • Norma UNE/EN 365

 

La Directiva comunitaria 89/656/CEE indica:

El cumplimiento del código del trabajo europeo impone al empresario un cierto número de obligaciones relativas a la dotación, la puesta a disposición y el mantenimiento de los EPI que hay que respetar con respecto a los trabajadores.

 

Diversos textos abordan las condiciones de recurso a los EPI y su utilización. Entre otros, los decretos nº 65-41 del 11/01/93 y 93-41 del 11/06/93.

 

Los principales requisitos se refieren a las siguientes obligaciones:

v Poner a disposición gratuitamente y de manera personal los EPI necesarios y apropiados para el trabajo que se va a realizar.

v Verificar la buena elección del EPI basándose en el análisis de los riesgos que hay que cubrir y las características que ofrece el EPI.

v Velar por la utilización efectiva de los EPI.

v Verificar la conformidad del EPI puesto a disposición.

v Informar a las personas encargadas de la aplicación o el mantenimiento de los EPI. Fijar las condiciones de puesta a disposición, utilización, mantenimiento y almacenamiento de los EPI. Las instrucciones de utilización estarán prescritas por consignas o reglamentos internos. Estas instrucciones serán respetadas por el usuario que, en caso de rechazo, serán penalmente responsable.

v Asegurar el buen funcionamiento y un estado higiénico satisfactorio para el mantenimiento, la reparación y el reemplazo necesario de los EPI.

“Para el material que protege contra las caídas de altura, éste debe ser objeto, al menos 12 meses después del momento de su utilización, de una revisión general periódica. Esta revisión debe realizarse por una persona cualificada y autorizada por el empresario, que pertenezca o no a la empresa. El resultado de esta revisión debe inscribirse en el registro de seguridad y debe ser conservado durante 5 años.”

 

El R.D. 773/1997 de 30 de Mayo, sobre disposiciones mínimas de seguridad y salud relativas a la utilización por los trabajadores de equipos de protección individual, dispone sobre la revisión de los E.P.I. que:

 

El empresario tiene la obligación como se indica en el artículo 2.e) de “Asegurar que el mantenimiento de los equipos de realice conforme a lo dispuesto en el artículo 7 del presente Real Decreto”.

 

El artículo 7 de este Real Decreto establece que: “La utilización, el almacenamiento, el mantenimiento, la limpieza, la desinfección, cuando proceda, y la reparación de los equipos de protección individual deberán efectuarse de acuerdo con las instrucciones del fabricante”.

 

Es decir, el fabricante mediante el manual de instrucciones indicará cómo deben hacerse estos procesos, los cuales podrán ser realizados por el propio empresario, ya que no se establece lo contrario.

 

Por otra parte, el Instituto Nacional de Seguridad e Higiene en el Trabajo en su Guía Técnica que desarrolla este Real Decreto establece respecto al Art. 7 que:

“…Aun cuando tengamos un EPI de gran calidad y haya sido perfectamente seleccionado siguiendo los criterios establecidos en los artículos 5 y 6, toda su eficacia frente al riesgo depende del uso correcto y del adecuado mantenimiento, por ello resulta imprescindible exigir, consultar y seguir puntualmente las recomendaciones del fabricante contenidas en el _folleto informativo_ y la formación e información que respecto a su uso ha recibido…”

“…Utilice el EPI para los usos previstos siguiendo las instrucciones del folleto informativo del fabricante…”

“…El control de estos EPI debería recaer en el Servicio de Prevención o en las personas designadas para las funciones de prevención, las cuales seguirán las instrucciones del fabricante respecto al uso y mantenimiento del EPI…”

 

Además en los respectivos anexos de este Real Decreto siempre se hace referencia a que cuando se trate del mantenimiento, limpieza, control del equipo de protección individual, se seguirá lo indicado por el fabricante en el libro de instrucciones.

 

La norma UNE/EN 365 sobre “Equipos de protección individual contra caídas de altura. Requisitos generales para las instrucciones de uso, mantenimiento, revisión periódica, reparación, marcado y embalaje”, dispone:

 

“…Es esencial que se forme al personal, se le evalúe como competente y se le den instrucciones escritas que le permitan seleccionar, usar, mantener y llevar a acabo revisiones periódicas de los EPI’s u otros equipos correctamente…”.

 

Apartado 3.3 En cuanto a la persona competente para la revisión periódica: persona conocedora de los requisitos existentes relativos la revisión periódica, y de las recomendaciones e instrucciones emitidas por el fabricante, aplicables al componente, subsistema o sistema a revisar.

 

Esta persona debería ser capaz de identificar y evaluar la importancia de los defectos, debería iniciar la acción correctora a tomar y debería por tanto tener la competencia y recursos necesarios para hacerlo.

 

“Una persona competente puede necesitar ser formada por el fabricante o su representante autorizado sobre determinados EPI’s u otro equipos, por ejemplo debido a su complejidad o innovación, o cuando sean necesarios conocimientos críticos de seguridad para el desmontaje, montaje o evaluación del EPI o de otros equipos, y puede necesitar tener esa formación actualizada debido a modificaciones y mejoras”

 

Una persona puede ser competente para realizar revisiones periódicas de un modelo particular de EPI o de otro equipo o puede ser competente para examinar varios modelos.

 

Esta norma también indica:

“Apartado 4.4 Instrucciones para las revisiones periódicas:

Las instrucciones para la revisión periódica deben incluir:

c) advertencia para recalcar que las revisiones periódicas sólo pueden ser efectuadas por personas competentes para ello y siguiendo estrictamente los procedimientos para la revisión periódica del fabricante.

d) en el caso de que se considere necesario por el fabricante, por ejemplo debido a la complejidad o innovación de un equipo, o cuando se necesiten conocimientos críticos de seguridad en el desmontaje, montaje o evaluación del equipo (por ejemplo un dispositivo antiácidas retráctil), una instrucción especificando que sólo el fabricante o una persona autorizada por el fabricante deben dirigir las revisiones periódicas”.

 

“Apartado 4.7 Revisión Periódica.

“Los fabricantes deben proporcionar toda la información y equipos necesarios para que una persona competente pueda realizar las revisiones periódicas, por ejemplo, instrucciones, listas de verificación, relación de piezas de recambio y herramientas especiales, etc.”

 

Los fabricantes pueden proporcionar formación a personas para convertirlas en competentes o para actualizar su competencia en la revisión periódica de EPI u otros equipos, o tomar medidas para que organizaciones o personas autorizadas están disponibles.”

 

En base a todo lo indicado, se puede afirmar que el mantenimiento, la revisión, la reparación, siempre que no sea compleja, de un EPI, la puede efectuar una persona competente designada por la empresa, siguiendo las instrucciones marcadas por el fabricante, aunque por seguridad es preferible que estos procesos sean realizados por una empresa especializada.

 

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